Ir directamente al contenido

Me diste la extremaunción antes de tiempo,
respiraba aún el aliento del deseo bajo mi pecho.
Sólo pude comulgar con tu abandono
y ordenarme con los votos del silencio.
Apostatando de mi devoción hambrienta,
hice liturgia de tu frialdad y mi desdicha
y concerté un enlace de conveniencia con la carne,
una resurrección de mi cuerpo hacia otra vida.
Poema: Mariola Cabanillas / Imagen: Andrea Núñez

Te di muerte un martes,
transportando tu memoria de día en día
en un velatorio sin cortejo.
Solos yo y mi duelo de domingo
hasta el lunes santo del incendio
que remata nuestro amor
en la incineradora de besos.
Poema: Mariola Cabanillas / Imagen: Andrea Núñez

Un atentado al interés particular,
el mío.
El de tenerte y retenerte,
a pesar de tu amenaza nuclear.
Una fusión imposible,
la descomposición del sentimiento que te alberga
y la explosión de todo aquello que nos une
en un estado plasmático irracional.
Poema: Mariola Cabanillas / Imagen: Andrea Núñez
Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar