Tiempo

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El tiempo nos respetó al final

y cesó la lluvia,

pero tú irrumpiste en mi alma discreta

y mojaste sus anhelos

con la mirada descubierta.

Llovió allí dentro.

En mal momento el tiempo se volvió benevolente

y quiso detenerse en un turbio devenir de horas espesas

y de caras funestas y desasosegadas.

Se paró todo allí dentro. 

El tiempo se puso finalmente de mi parte

para traerme la brisa susurrante de un poema 

que me cuenta que llueve

allá donde el espíritu se detiene. 

Y, aunque mojada y diletante,

me aferro a ese susurro

y a ese aire.

Sigue lloviendo,

sigue parado el segundero,

siguen mis versos sin tu consentimiento.


Poema: Mariola Cabanillas / Imagen: Andrea Núñez y Mariola Cabanillas

Amor vegano

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Puede que no comas carne, 

pero sacrificas la mía y su errática existencia

sin repartir las consecuencias. 

Carente de formulación previa,

reconstruyes mi cuerpo a partir de otros nombres 

y me alejas de una posibilidad abortada precozmente, 

una esperanza nacida muerta,

sin brazos,

pero que se sujeta fuerte a una reclamación

como última estrategia. 

Y sin meditación alguna,

puede incluso que sin premeditación, 

te postulas como enemigo en la distancia.

Una sombra no tan cercana,

pero que ya oscurece mis ganancias. 

Superviviente hasta que tu recuerdo se difumine en la noche,

la misma noche que retiene otras sombras, 

ya tantas, 

que hasta la luna se acerca para recordarme

que un corazón igual al tuyo,

no hace tanto tiempo,

se aceleraba antes de devorarme.


Poema: Mariola Cabanillas / Imagen: Mariola Cabanillas

Sólo por eso

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Porque no quiero poseerte,

sino desposeerte,

sólo por eso, 

ambiciono todo donde existes,

los huecos que ocupas,

los días y tareas que habitas

y te habitan, 

hasta el espacio que abandonas

dejando tu huella indeleble. 

Porque no quiero poseerte,

arrancaría todos y cada uno de los ojos que te miran

y que no saben verte,

para devolverles la emoción 

de encontrarte nuevamente.

Sólo porque no puedo poseerte,

mancaría los brazos que te abrazan sin sostenerte,

usurparía sus manos para traspasarte

y sentir el latido de tus órganos

estrangulándose en mi vientre. 

Porque sé que no te poseo,

sólo por eso, 

enmudecería las bocas que te hablan

y no te cuentan lo despiadado que es mi sueño,

las que atesoran lenguas que te acarician y mojan,

las que conocen a qué sabe tu aliento.

Para desposeerte,

también por eso, 

robaría las sonrisas que te provocan,

las miradas que te hacen valiente,

los besos que recibes y los que devuelves nuevamente. 

Sólo por desposeerte,

sólo por eso,

para que nunca más

vuelvas a ser inocente.


Poema: Mariola Cabanillas / Imagen: Álex y Guadalupe Cabanillas

Inmaterial

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Por no ser,

lo eres todo. 

Por no haber sido,

nunca dejaremos de estar. 

Sin carne ni huesos,

purísimos,

y concebidos en pecado mortal,

sólo existimos en cuanto a posibilidad.

Por no haber sido,

puedo pensarte cada día

siempre de un modo diferente,

siempre sentada en mi dolor herido por tu ausencia

y siempre feliz por el mismo motivo. 

Porque por no ser

es probable que lo seas todo.

En nuestro demente insomnio

presentimos que dormir es de cobardes. 

Tú y yo no tenemos párpados,

pero seguimos soñando

y nos alumbramos con palabras para vernos. 

Por eso mismo,

porque por no haber sido

nunca dejaremos de serlo.


Poema: Mariola Cabanillas / Imagen: Álex y Guadalupe Cabanillas